SAO PAULO (AP) - La aerolÃnea TAM confirmó el miércoles que murieron los 186 ocupantes de un avión que chocó en un aeropuerto de Sao Paulo en la vÃspera, en el peor accidente aéreo de la historia de Brasil y que muchos consideran como una tragedia anunciada.
La cifra total de muertos podrÃa aumentar dramáticamente. Hasta ahora, se informó que otras tres personas murieron en tierra, lo que eleva la cifra a 189 y hay otros cinco desaparecidos, todos trabajadores de TAM.
"Infelizmente, no hay registro de sobrevivientes" en el avión, dijo el presidente de la TAM, Marco Antonio Bologna en una conferencia de prensa. Afirmó que en la oficina de la compañÃa, con la que impactó el avión, trabajaban al momento del accidente entre 55 y 60 personas. Agregó que 11 empleados resultaron heridos, pero no dio detalles.
Bologna tampoco dio detalles sobre un bebé fallecido que iba en el regazo de un pasajero.
La confirmación hizo que el accidente ocurrido el martes se convirtiera en la peor tragedia aérea en la historia de Brasil, desde que en septiembre pasado en otro accidente murieron 154 ocupantes de un Boeing 737 de la aerolÃnea Gol, que cayó en un paraje amazónico.
"Ya han pasado 10 meses desde el último peor accidente aéreo de la historia brasileña y ahora tenemos un accidente peor que ese", dijo David Fleischer, profesor de polÃtica en la Universidad de Brasilia. "Si se mira lo que ha sucedido desde septiembre, la respuesta es nada", agregó. Por meses, desde el accidente de Gol el congreso, las autoridades, sindicatos y aerolÃneas han debatido el tema del tráfico aéreo, el aumento del volumen de pasajeros y las condiciones de las terminales y de la sobrecarga de trabajo de los controladores en las torres.
El gobierno mantiene que se han contratado nuevos controladores y hay planes de ampliación de las terminales.
El Ministerio de Defensa salió al paso de la lluvia de reclamos y dijo en un comunicado que el "momento es de cautela" y que era mejor "evitar juicios precipitados que perjudiquen la realización de los trabajos" de investigación a cargo de la fuerza aérea, que controla el tráfico aéreo de Brasil.
"Tenemos que aguardar el resultado de las investigaciones para saber las causas que llevaron a esta tragedia", dijo Bologna, pero advirtió que "somos una empresa segura".
El avión de TAM --en un vuelo doméstico desde la sureña Porto Alegre hasta Sao Paulo el miércoles en la tarde-- sobrepasó la verja del aeropuerto y se adentró en una congestionada avenida chocando contra el edificio de la empresa y una estación de gasolina, desatándose un infierno de llamas. La temperatura llegó a los 1.000 grados dentro del avión, según el gobernador del estado de Sao Paulo, José Serra.
Bologna dijo que hasta ahora tenÃa informes de un ciudadano argentino y otro peruano entre los pasajeros. La embajada de Argentina confirmó que se trata de Alejandro Camozzi, de 31 años, quien vivÃa en Sao Paulo.
Ricardo Tazoe Suguiyama, que tenÃa 36 años, según lo confirmó a la prensa peruana el vicecónsul del paÃs en Sao Paulo, César Seminario.
El vicecónsul de Perú, César Seminario, identificó al peruano como Ricardo Tazoe Suguiyama, de 36 años, según diarios de Lima. El consulado de Austria también indicó que un ciudadano austriaco estaba entre las vÃctimas.
Las autoridades de Sao Paulo no han dado una cifra general de vÃctimas en tierra, pero el Servicio Funerario de municipio de Sao Paulo informó que ya habÃa recogido 171 cadáveres en el lugar, sin aclarar cuántos eran pasajeros del avión y cuántos trabajadores en tierra.
Las familias parecÃan emprender el duro calvario de identificar a sus parientes, que eran llevados en viejas camionetas blancas y negras a la morgue principal de la ciudad, en un recorrido que no se detenÃa.
"Nadie se preocupa con las vidas, sólo con la polÃtica y el dinero", dijo Sonia Miranda Vieira, tÃa de la funcionaria de TAM Michelle Dias Miranda, de 24 años, muerta en el edificio de la aerolÃnea. "Creo que faltan medidas más humanas. Nadie se está preocupando con las vidas", insistió la mujer, quien aseguró que su sobrina murió al saltar de una ventada del edificio.
Las hipótesis sobre el accidente eran muchas y entre ellas que el avión habrÃa aterrizado a una velocidad superior a la recomendada, según el senador Demóstenes Torres, del opositor partido derechista Demócratas (DEM) y a cargo de hacer un informe en una comisión legislativa de investigaciones que trabaja desde 2006 en la crisis aérea.
En una conferencia de prensa en el aeropuerto, Torres dijo que tuvo acceso a videos que registran el aterrizaje de la nave y que muestran que el Airbus recorrió trechos de la pista en 3,5 segundos, cuando normalmente el mismo recorrido es hecho por las naves en 11 segundos.
Torres, sin embargo, también dijo que habrÃa que esperar el resultado de la investigación policial.
Bologna aseguró que el Airbus 320, en la flota de TAM desde diciembre, estaba en "perfecta condiciones" y tuvo su última revisión técnica el 3 junio.
Señaló que el comandante de la nave, el piloto Kleyber Lima tenÃa más de 13.654 horas de vuelo y trabajaba en TAM desde 1987. El otro comandante, Henrique Stephanini, trabajaba en TAM desde enero, pero venÃa de una larga carrera con 14.744 horas de vuelo.
Dijo que todos los papeles de la empresa y del vuelo estaban en regla para garantizar el pago de indemnizaciones a los parientes de las vÃctimas.
En medio de las múltiples versiones sobre la calidad de la pista del aeropuerto de Sao Paulo --criticada como muy corta o sin pequeñas ranuras en el pavimento que ayuden en el frenado-- Bologna y otros funcionarios de la TAM ratificaron que habÃa que esperar las investigaciones, pero que era una terminal segura y que si operaba en ocasiones con alguna restricción, como por ejemplo, debido a lluvias, la aerolÃnea acataba esas restricciones de las autoridades.
Dijo que la caja negra de la nave ya está en poder de las autoridades de la fuerza aérea y por tanto carecÃa de acceso a datos como las últimas conversaciones de la tripulación con la torre o velocidad a la que se desplazaba la nave.
Hubo duros reclamos, como del influyente gremio de la Orden de Abogados de Brasil (OA
, cuyo presidente Cezar Britto, exigió la renuncia de todas las autoridades de la aviación civil.
"Lo que explotó en Congonhas no fue solo el Airbus de TAM y sus casi 200 vÃctimas, sino la propia credibilidad del sistema aéreo brasileño", dijo Britto. "Recomponer (ese sistema) exige, como premisa inaplazable e inapelable, el retiro inmediato de todos aquellos que están involucrados en la mala gestión del espacio aéreo brasileño".
La oficina de prensa del palacio de gobierno dijo que el presidente Luiz Inacio Lula da Silva, quien en la jornada se sometió a una pequeña operación para retirar un orzuelo de su párpado derecho, era informado de todos los detalles de la situación.
El Papa Benedicto XVI, quien visitó Brasil en mayo, envió un mensaje de condolencias y expresó "todo su pesar a los familiares" por "las centenas de vÃctimas causadas por el desastre aéreo".
El ministro de Justicia, Tarso Genro, dijo que Lula ordenó que la policÃa federal investigue las versiones de que la pista de Congonhas, de la dos que posee el aeropuerto, fue liberada para despegues y aterrizajes sin estar lista para ello debido a la intensa demandas de vuelos.
"La pista no habrÃa podido ser liberada si no estuviera en absolutas condiciones de uso, dentro de las normas técnicas nacionales e internacionales... pero, obviamente, podrÃa existir... alguna señal... de sospecha que eso podrÃa haber ocurrido de manera inadecuada", señaló Genro en una entrevista radial.
Genro dijo que era un "irrespeto" con las vÃctimas convertir el accidente en un embate polÃtico y rechazó que el gobierno no intentara resolver los problemas que han estremecido a la aviación civil en los últimos 10 meses.